| |
|
|
| |
 |
| |
| |
Reales Alcázares
El Alcázar era la fortaleza defensiva de Sevilla, destinada a ser sede de sus gobernantes musulmanes, y desde la conquista de Fernando III El Santo residencia de los reyes cristianos durante sus estancias en la ciudad de Sevilla.
Más que palacio, es un conjunto de estancias, edificaciones y jardines de diversas épocas y estilos, reflejo de las distintas etapas históricas que han conocido el edificio y la ciudad de Sevilla. Su núcleo original fue la Casa del Gobernador ordenada levantar por el Califa cordobés Abderramán III. Sin embargo, los restos de la época árabe son escasos; el más notable el pequeño y elegante Patio del Yeso. La mayor parte del palacio llegado hasta nuestros días fue encargada por reyes cristianos, Alfonso XI y Pedro I, ya en el siglo XIV, en estilo mudéjar, el estilo practicado por artistas musulmanes en reinos cristianos.
Son estancias (i.e. salón de embajadores, patio de doncellas, patio de la montería, salón de audiencias, etc.) de una decoración riquísima y afiligranada, a base de cerámica y yeserías, de fuerte sabor árabe, levantadas por reyes castellanos, y como muestra de la convivencia entre culturas que conoce Sevilla en la Edad Media.
Más tarde, en 1526 el emperador Carlos I celebra en Sevilla su boda con Isabel de Portugal. Con tal motivo se remodela el austero Palacio Gótico que había levantado Alfonso X, añadiéndole un friso de azulejos renacentistas con motivos decorativos inspirados en la antigüedad clásica. Es preciasmente en una de las estancias del palacio gótico donde se expone la soberbia colección de tapices de la campaña militar de Carlos I en Túnez; como dato de interés, destacamos que es en esa estancia donde se constituye, en 1982, el primer Parlamento de Andalucía.
Mientras Sevilla ostenta el monopolio del comercio con América, en el Real Alcázar estuvo instalada la Casa de Contratación para regular el comercio. De dicha institución sólo se conserva la Sala de Audiencias, presidida por el cuadro de la Virgen de los Navegantes.
Algo más de siete hectáreas ocupan los Jardines del Alcázar, un agradable espacio de plantas y árboles, salpicado de pabellones, cenadores y fuentes. Sobre la base de los jardines y huertas árabes, éstos se han ido remodelando dotándoles de cierto gusto italiano, con decoración de tema mitológico. Destaca de ellos -por su vistosidad- la Galería de Grutescos.
Prácticamente todos los reyes de España han hecho alguna obra o remodelación en el Alcázar, por lo que en él superponen y entremezclan con naturalidad los estilos desde época árabe hasta el siglo XX, mostrando a cada paso un sinnúmero de detalles de gran calidad: cuadros, retablos, azulejos, relieves, fuentes, tapices, mobiliario, etc.
Desde 1931 dejó de ser Patrimonio Real para pasar a propiedad del Ayuntamiento, pero tiene cedido el Cuarto Real Alto como residencia de los Reyes y su Familia en sus visitas a Sevilla. Por ello, el Alcázar de Sevilla pasa por ser el Palacio Real aún en uso más antiguo de Europa.
|
 |
|
|
| |
| Página:
1 |
|
|
| |
| |
| |
Plaza del Triunfo, s/n, 41004-Sevilla Tel: 954.602.323 Horario: De Martes a Sábado, de 9:30 h. a 17 h. Domingos y festivos de 9:30 h. a 13:30 h. Lunes cerrado |
| |
| |
| |
 |
|